¿Qué hace un cerrajero y cuándo se originó esta profesión?
La cerrajería es una de las profesiones artesanales más antiguas. Al igual que en el pasado, hoy en día la gente necesita la ayuda de los cerrajeros profesionales para múltiples soluciones. No basta con tener las mejores herramientas, también hay que tener conocimientos y habilidades en este campo.
La mayoría de las personas probablemente asocian la profesión de cerrajero sólo con la apertura de puertas o la fabricación de llaves. Pero están equivocados, los cerrajeros tienen un abanico de competencias mucho más amplio.
Un cerrajero es una persona que se ocupa del trabajo manual o con herramientas manuales y tiene como funciones la construcción de estructuras sencillas, así como el mantenimiento y la reparación de mecanismos y productos metálicos. Utilizan técnicas como el amolado, el torneado, el trazado o el roscado, y emplean herramientas para soldar.
Un cerrajero profesional es una persona que trabaja con cerraduras en puertas, ventanas, cajas fuertes, sistemas de seguridad, etc. Además, instalan, reparan y ajustan las cerraduras de toda clase, tiene capacidad para abrir las cerraduras de coches hasta edificios de oficinas, y también ofrecen servicios a personas que necesitan asesoría o que quieren consultar con alguien sobre los sistemas de seguridad actuales del mercado.
La mayoría de las empresas de cerrajeros profesionales ofrecen servicios de emergencia las 24 horas para los clientes que tienen problemas para entrar a su vivienda, llaves rotas o simplemente las han perdido. Los servicios de un cerrajero van más allá de la simple apertura o reemplazo de cerraduras y pueden tomar muchos años para perfeccionar la profesión.
Los cerrajeros son especialistas en conseguir la apertura de cajas fuertes y tendrán amplios conocimientos de la seguridad doméstica y comercial.
Un buen cerrajero que trabaje en el campo de la cerrajería debe, ante todo, tener buenos instrumentos operativos que sean lo suficientemente potentes para completar cualquier trabajo. Puede tratarse de cualquier cosa, desde las herramientas necesarias para reparar un problema de cerradura defectuosa hasta el equipo necesario para determinar el origen real del fallo de la cerradura.
Principales acciones que realizan un cerrajero
Además de realizar funciones profesionales, los cerrajeros se enfrentan a situaciones complejas donde los clientes se han quedado encerrados, o no pueden acceder a su vivienda o su vehículo aportando su profesionalidad, una manera de encauzar los incidentes hacia su correcta solución, los cerrajeros son:
- Metódicos y pacientes, aconsejan a las personas sobre la manera de mejorar la seguridad en sus hogares, empresas o locales.
- Mantienen en todo momento una actitud responsable frente a situaciones adversas.
- Dispone de un perfecto conocimiento sobre la protección y seguridad en el ámbito de la cerrajería.
- Disponen siempre de una perfecta coordinación mano-ojo en el manejo de herramientas.
- Realiza in situ un correcto cálculo de costes. Preparan facturas y disponen de capacidad de cobro.
- Dispone de una gran capacidad para tratar a todo tipo de clientes en diversas situaciones.
- Es un profesional con conocimientos técnicos avanzados además de ser hábil.
- En sus funciones en ocasiones realizan copias de llaves y amaestramiento de bombillos.
- Disponen habilidades comunicativas y habilidades prácticas.
- Realiza reparaciones simples y complejas aunando conocimientos en cerrajería y carpintería.
- Suministran, instalan, revisan y reparan cerraduras y todos los complementos.

Tipos de cerrajeros
En función de las actividades realizadas por los cerrajeros profesionales, se pueden distinguir varias direcciones:
- Cerrajero de construcciones de acero: se ocupa de construir estructuras de acero duraderas y resistentes, como rejas, puertas, vallas o refuerzos de edificios.
- Cerrajero de coches: se ocupa de la reparación de mecanismos sencillos en las carrocerías de los vehículos de motor, como cerraduras, dispositivos de cierre, bisagras o elevalunas.
- Cerrajero de servicios públicos: se ocupa del mantenimiento y la reparación de equipos de servicios públicos, como cerraduras, cerrojos, bisagras, sistemas sencillos de fontanería, calefacción, gas y ventilación en edificios residenciales e industriales.
- Cerrajero de electrodomésticos: repara electrodomésticos, por ejemplo, procesadores de alimentos, lavadoras, ventiladores, aspiradoras o máquinas de coser.
- Cerrajero artístico: fabrica, repara y reproduce productos metálicos artísticos, por ejemplo, candelabros, accesorios artísticos o lámparas de araña.
¿Cuándo se originó la profesión de cerrajero?
La cerrajería se conoce desde la antigüedad y en un principio estaba asociada a la herrería. Sólo a finales de la Edad Media se crearon gremios (asociación, organización artesanal) de herreros y cerrajeros en las ciudades europeas. Sin embargo, la importancia de la cerrajería disminuyó con el tiempo, debido al desarrollo de otras fábricas. Pero no se puede descartar que siga existiendo gran demanda de estos especialistas.
Por último, esperamos que con este artículo puedas entender lo importante que es esta profesión y la ayuda que ofrece a empresas y particulares, la mayoría de las empresas de cerrajerías ofrecen distintos tipos de servicios: servicio de emergencia 24 horas, trabajan 365 días al año además ofrecen cerraduras de alta calidad y certificadas.









María
noviembre 4, 2025 at 4:13 pm¿Cómo la cerrajería ha evolucionado a través de la historia y cómo ha influido en la creación de nuevas técnicas y herramientas en la actualidad? Además, ¿cómo se ha adaptado la profesión de cerrajero a los avances tecnológicos modernos y cómo se ve afectada por ellas?
1. Introducción: el arte de proteger
La cerrajería es una de las profesiones más antiguas del mundo. Nació de una necesidad básica: proteger bienes y garantizar la seguridad. Desde las primeras civilizaciones, el ser humano ha ideado sistemas para controlar el acceso y resguardar sus posesiones, y cada avance tecnológico o social ha impulsado la creación de nuevas técnicas y herramientas. Hoy, la cerrajería combina artesanía, ingeniería y tecnología digital.
2. Los orígenes: Egipto y Roma, los primeros cerrajeros
Los primeros mecanismos de cerradura se remontan al Antiguo Egipto, alrededor del año 4.000 a.C. Allí se inventó la cerradura de madera con pasadores, que usaba una llave grande y rudimentaria también de madera. Este sistema permitía bloquear una puerta insertando pines que se liberaban con una llave específica: el principio básico del cerrojo moderno.
Más tarde, los romanos mejoraron ese diseño sustituyendo la madera por hierro y bronce, logrando cerraduras más duraderas y compactas. Además, fueron los primeros en utilizar llaves metálicas portátiles, precursoras del concepto actual de llave personal. En las ruinas de Pompeya se han encontrado llaves romanas con elaborados diseños, símbolo de estatus social además de seguridad.
3. Edad Media: el nacimiento del cerrajero artesanal
Durante la Edad Media, la cerrajería se transformó en un oficio artesanal. Los herreros y cerrajeros trabajaban en los talleres de castillos y ciudades fortificadas, creando cerraduras manualmente con hierro forjado.
Era una época en la que la estética y la ingeniería se unían: las cerraduras se decoraban con grabados, escudos o símbolos religiosos, reflejando tanto poder como creatividad.
Aparecen también las cerraduras de palanca, más seguras que los cerrojos simples, y los primeros mecanismos con combinaciones internas. El cerrajero no solo era un artesano, sino también un ingeniero de confianza, capaz de diseñar sistemas para cofres, puertas y arcones de valor.
4. Revolución Industrial: precisión, mecanización y producción en serie
El verdadero cambio llega en el siglo XIX con la Revolución Industrial.
La producción en masa y los nuevos métodos de mecanizado permitieron fabricar cerraduras con piezas estandarizadas y tolerancias más precisas.
Esto hizo posible la creación de cerraduras más seguras, fiables y económicas.
Entre los grandes hitos de esta época destacan:
Linus Yale (1848), inventor de la cerradura de cilindro de pines, que sigue siendo la base de millones de cerraduras modernas.
James Sargent (1857), creador del primer sistema de combinación mecánica ajustable, usado en cajas fuertes y bancos.
Harry Soref (1921), fundador de Master Lock, que revolucionó los candados portátiles mediante acero laminado.
Esta etapa marcó el paso de la cerrajería artesanal a una industria de precisión, dando lugar a las primeras patentes y a la especialización profesional del cerrajero.
5. Siglo XX: la cerrajería moderna y la seguridad electrónica
A lo largo del siglo XX, la cerrajería evolucionó al ritmo de la sociedad tecnológica.
Se desarrollaron mecanismos más complejos para responder al auge del automóvil, la banca y los entornos industriales.
Los sistemas de cierre electrónico y electromecánico aparecieron en la segunda mitad del siglo, dando origen a conceptos como:
Cerraduras electrónicas con códigos numéricos.
Cierres magnéticos y biométricos (huella, retina o tarjeta RFID).
Cerraduras de seguridad multipunto, con refuerzos antipalanca y anti-bumping.
Estas innovaciones transformaron la labor del cerrajero, que pasó de trabajar con martillos y limas a utilizar equipos electrónicos de diagnóstico, calibración y duplicado.
6. Cerrajería en el siglo XXI: digitalización y domótica
Hoy, la cerrajería forma parte de un ecosistema de seguridad inteligente y conectada.
Las cerraduras ya no se limitan a un mecanismo físico, sino que se integran en sistemas de control digital con conexión WiFi o Bluetooth, gestionables desde el móvil.
Las tendencias más destacadas son:
Cerraduras inteligentes (smart locks): permiten abrir y cerrar desde una app, compartir accesos temporales y registrar entradas y salidas.
Integración con la domótica: la cerrajería se conecta con asistentes como Alexa o Google Home para automatizar la seguridad del hogar.
Impresión 3D y diseño CAD: los cerrajeros modernos pueden fabricar o reparar piezas específicas con precisión milimétrica.
Copia digital de llaves: sistemas en la nube que permiten duplicados verificados y seguros.
Además, la cerrajería actual está estrechamente vinculada con la ciberseguridad, ya que las cerraduras digitales deben protegerse frente a hackeos o manipulación remota.
7. Nuevas herramientas y técnicas
Las herramientas del cerrajero actual poco tienen que ver con las de hace un siglo.
A los clásicos ganzúas, extractores y llaves de percusión, se suman equipos de diagnóstico electrónico, ordenadores portátiles con software especializado y máquinas de corte CNC para la creación de llaves por código.
Algunas de las herramientas más avanzadas incluyen:
Impresoras 3D para fabricar prototipos o piezas de reparación.
Endoscopios digitales para inspección interna de cerraduras sin desmontarlas.
Programadores de llaves de coche con chips transpondedores.
Herramientas anti-bumping y anti-impressioning desarrolladas para abrir cerraduras sin dañarlas, respetando los protocolos legales de intervención.
8. La influencia en otras disciplinas
La evolución de la cerrajería ha influido en muchos otros sectores tecnológicos:
En la ingeniería mecánica, sus sistemas de precisión inspiraron la relojería y los mecanismos de micromovimiento.
En la robótica, los sistemas de bloqueo electromecánicos se aplican a brazos automatizados.
En la arquitectura moderna, los diseños de seguridad han guiado el desarrollo de cerramientos, puertas ignífugas y sistemas de control de acceso.
Incluso en el campo del arte y el diseño industrial, la cerrajería ha inspirado estilos y patrones decorativos, especialmente durante el Renacimiento y la Revolución Industrial.
9. La formación del cerrajero del futuro
Hoy, el cerrajero es un profesional multidisciplinar que debe conocer tanto la mecánica tradicional como los sistemas electrónicos y digitales.
La formación técnica incluye conocimientos en electricidad, programación, impresión 3D, gestión de claves y ciberseguridad aplicada.
En España y Europa, los nuevos programas de FP y certificaciones técnicas ya integran estas materias, preparando a los profesionales para un futuro donde la cerradura será tan digital como física.
10. Conclusión: del hierro a la inteligencia
La cerrajería ha recorrido un largo camino desde los simples cerrojos de madera egipcios hasta las cerraduras inteligentes controladas por voz.
Cada etapa de la historia ha aportado mejoras en materiales, precisión y seguridad, y esa evolución continúa.
Hoy, el cerrajero no solo fabrica y repara, sino que diseña soluciones de seguridad avanzadas, integradas en sistemas domóticos y digitales.
En definitiva, la cerrajería moderna es el resultado de siglos de innovación, combinando tradición, tecnología y creatividad para seguir cumpliendo el mismo propósito que tuvo desde su origen: proteger lo que más valoramos.