La tapa elaborada por María Rello representará a la villa soriana en el Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales de Valencia de Alcántara
La tapa ‘¡Qué porras!’, elaborada por Bar Las Piscinas, ha resultado ganadora del XXII Concurso de Pinchos y Tapas Medievales de Almazán, una cita gastronómica ya consolidada que combina historia, turismo y cocina en miniatura.
El galardón fue entregado por la concejala de Turismo del Ayuntamiento de Almazán, Teresa Ágreda, en un acto celebrado en el propio Bar Las Piscinas, donde se hizo entrega del reconocimiento a María Rello, responsable del establecimiento ganador, y se puso en valor el éxito de su propuesta dentro de esta edición del certamen gastronómico.
Gracias a este reconocimiento, Bar Las Piscinas representará a Almazán en el XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales, que se celebrará el próximo otoño en Valencia de Alcántara (Cáceres), una cita que reunirá a los cocineros de todas las localidades de la Red Medieval que ganen sus respectivos concursos locales.
Para María Rello, el premio supone una gran satisfacción y también un estímulo para seguir participando en este tipo de iniciativas. «Ya que ganas, te hace ilusión ir y representar a Almazán», afirma la cocinera, que afronta con entusiasmo la posibilidad de competir en el certamen internacional, algo que ya ha hecho en una ocasión anterior (Sigüenza 2024)
Una porra medieval llena de matices
La tapa ganadora sorprende por su original presentación y por la combinación de sabores inspirados en la despensa medieval. ‘¡Qué porras!’ consiste en una porra rellena de mousse de costilla asada con mostaza, miel y naranja, coronada con gelatina de naranja sanguina y pequeños detalles crujientes que aportan contraste al conjunto.
La idea surgió tras varias pruebas y gracias a la colaboración de unos amigos churreros que facilitaron al equipo de Bar Las Piscinas la maquinaria necesaria para trabajar la masa. «Estábamos un poco perdidos al principio, pero probamos distintas combinaciones hasta dar con el equilibrio que buscábamos», explica Rello. El resultado fue una tapa que conquistó tanto al público como al jurado.
Un concurso con gran respuesta del público
La participación en la ruta de tapas volvió a demostrar el interés que despierta esta cita gastronómica en Almazán. En el caso de Bar Las Piscinas, el éxito fue rotundo. Durante los días del concurso llegaron a servir más de 600 tapas, con jornadas especialmente intensas los domingos.
«La gente ha respondido muchísimo. Incluso hemos tenido clientes que han venido los cuatro días de los dos fines de semana que estuvo vigente», señala Rello, que reconoce que en algún momento temió quedarse sin existencias ante la alta demanda.
El Concurso de Tapas Medievales de Almazán, organizado en el marco de la Red de Ciudades y Villas Medievales a la que pertenece, invita cada año a vecinos y visitantes a recorrer el casco histórico mientras degustan propuestas gastronómicas inspiradas en ingredientes anteriores al descubrimiento de América.
En esta edición han participado 14 tapas —dos de ellas fuera de concurso—, elaboradas por establecimientos de la localidad que reinterpretan la cocina medieval con creatividad y técnicas actuales.
La cita se ha consolidado como una de las propuestas gastronómicas más atractivas del calendario local, capaz de unir patrimonio, turismo y cocina y de atraer a numerosos visitantes a la villa adnamantina. Con su victoria, ‘¡Qué porras!’ se convierte ahora en la embajadora culinaria de Almazán en el certamen internacional, donde competirá con las mejores tapas medievales de la Red.









